domingo, 20 de mayo de 2018

CRUZANDO LA FRONTERA DESDE HUE A LAOS

CRUZAR LA FRONTER DE HUE A LAOS EN BUS LOCAL
 
 
En nuestro viaje de mochileros durante dos meses por Asia, intentamos practicar el slow travel totalmente recomendable  y vivir el máximo la experiencia local. Se aprende de verdad su cultura y la experiencia no tiene nada que ver con un viaje de turismo por Asia.
 
 
Después de 15 días recorriendo del sur al centro de Vietnam tocaba  cruzar la frontera a Laos.  Leímos muchos bloggs y preguntamos en los grupos de facebook, por cierto nos ayudaron mucho. Así que fuimos a la estación de autobuses sur de Hue. Allí directamente puedes comprar los billetes a la ciudad de Laos que te interese. Aunque no hay frecuencia diaria a ciudades mas pequeñas. Por lo que tras varios intentos con las vendedoras conseguimos comprar los billetes directamente a Savanakhet para empezar nuestra aventura en Laos. Llegamos temprano pues en Vietnam, los autobuses no salen a la hora, si el conductor decide irse 15 minutos antes de la hora se va y te quedas sin bus. Así que recomendación es llegar al menos 30 minutos antes y preguntar al menos 3 veces a diferentes personas, porque a veces no te entienden bien y te dicen información errónea. Pregunta todas las veces que consideres necesaria hasta que veas que realmente es lo correcto lo que te dicen.
 
Al llegar al bus, nos dijeron que las mochilas dentro, no había hueco en el maletero aunque el bus estaba aún vacío pero estaba lleno de cajas. Nuestros asientos también tenían cajas en los pies. Tuvimos que pedir que por favor quitasen la caja del asiento de mi pareja porque es muy alto y era demasiado incomodo. La mía la dejamos porque los asientos eran más altos que otros buses así que no molestaba mucho para mi altura. La aventura empezó, el bus salió 10 minutos antes de la hora prevista y con muchas cajas en la parte trasera. Posteriormente fue parando cada 30 minutos en alguna gasolinera o bar para subir cajas y cajas. Parece que usan los buses para transportar mercancías entre fronteras. En Asia se aprovecha todo. Por su puesto además del conductor habías 2 trabajadores más en el bus, que organizaban los pasajeros y sobre todo las cajas.
 
Un poco mas de la mitad del viaje llegamos a la frontera, previamente habían subido al bus unas mujeres con dinero para hacer el cambio. No era demasiado malo el cambio y para quedarnos tranquilos compramos la moneda laosianas a ellas, negociando un poco antes claro.
 
Al llegar a la frontera el bus para y todos bajaron rápidamente. Para nada porque da igual que hagas cola o no, los vietnamitas siempre se van a colar delante tuya. Es imposible hacer nada, por mucho que intentes que respeten la cola, solo te queda pegarles y no es plan en mitad de una frontera meterte en líos...Así que de estar casi los primeros, se coló el bus entero delante nuestra.  la pareja británica y nosotros fuimos los últimos en llegar a la salida de Vietnam. Finalmente cuando todos los Vietnamitas habían terminado pudimos ir ya a pedir el visado en Laos, que era una ventanilla al lado. Sin colas claro porque ellos no necesitan visado. Había 3 funcionarios que tramitaron nuestros visados bajo pago de 30€ por persona. Igualmente estábamos esperando que nos pidieran algo extra según habíamos escuchado pero no fue así, nada extra ni en Vietnam ni en Laos, todo legal. Salvo que nos tuvieron 30 minutos esperando sin que estuvieran haciendo nada más, pero creo que era la Bienvenida a Laos, país sin prisa y sin estrés así que es lo normal allí. La pareja británica había terminado su visado antes así que salieron a buscar el bus antes que nosotros y volvieron con la cara blanca nerviosos, diciendo que no estaba el bus.  Nos preocupamos y le pregunte a los funcionarios, dijeron que tranquilos que estaría por allí, Aún así tardaron otros 15 minutos más. Mientras terminaban el mío, mi pareja acompaño a la pareja a buscar el bus. Volvieron los 3 nerviosos y el bus no estaba.
Finalmente salimos los 4 juntos a buscarlo. No había nadie y ni rastro del bus. Seguimos andando y buscando, pero nada. Había una pequeña oficina en mitad de la nada y les preguntamos, dijeron que debía estar por allí nuestro bus. Pero ya llevábamos 10 minutos andando sin parar y ni rastro del bus. La frontera era en mitad del campo y nada mas. Así que el bus se debería ver desde lejos. Empezamos a correr ya nerviosos, la chica británica con lagrimas en los ojos empezó a desesperarse gritando " What do we do ? " Yo no sabía que contestar, solo la calmaba un poco y le decía que siguiéramos buscando. Seguimos corriendo otros 10 minutos más sin ver nada por la carretera. Solo teníamos la mochila de mano, con el pasaporte, la cartera y el móvil, el resto del equipaje estaba dentro del bus.  De repente se acerca un vietnamita con una moto y nos dice que nuestro bus esta un poco más adelante. Por lo que empezamos a correr con el corazón encogido todo lo rápido que pudimos. Afortunadamente el chico británico era rápido corriendo  y fue delante de todos. Vimos un pequeño bar de carretera y allí estaba el bus. Nosotros casi llorando y ellos allí tomándose unas cervezas tranquilamente, riéndose al vernos llegar nerviosos. ¿ Pero como habéis pensado que os íbamos a dejar allí solos? Claro, nosotros teníamos que saber que el bus nos deja en la ventanilla y que para volver a subir tienes que andar más de 1,5 km por carretera en mitad de un campo que no hay nada más.
Esta historia acabo una vez con final feliz y pudimos regresar a nuestro bus con destino  a la tranquila Savanakhet.


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